¿Dónde invertir los ahorros? Fórmulas rentables de inversión

Ahorrar no es algo fácil. Todos sabemos perfectamente que cuesta mucho ganar dinero y en cambio que se marche rápidamente. Lo que pretendemos en este artículo es ayudar a los pequeños ahorradores a sacar el máximo rendimiento a ese dinero que con tanto esfuerzo se han guardado. La seguridad en la inversión será la clave de nuestro análisis, en cada una de las seis fórmulas de inversión propuestas.

1.- Invertir en fondos

Los fondos de inversión requieren conocer sus principales defectos y virtudes para determinar si se ajusta a lo que estamos buscando como pequeños ahorradores.

¿Cuáles son las principales ventajas?

Al estar regulados, su gestión es llevada a cabo por profesionales cualificados y por tanto, se presupone que la rentabilidad o la protección del capital invertido son su premisa. Invertir en fondos supone no hacer un seguimiento tan contínuo de nuestro dinero como pasaría en una inversión en bolsa. Nos ahorra tiempo de análisis y si bien lo normal es obtener menos rendimientos que con su homólogo (la bolsa,) deberemos valorar la facilidad de gestión y la seguridad que se ofrece por parte del sector.

La diversificación ya viene implícita en el propio producto, dado que los profesionales que lo gestionan son los encargados de repartir el riesgo. Además, la transparencia es otra de las ventajas dado que los fondos están claramente identificados y el inversor puede, en función del riesgo que asume cada fondo, inclinarse por uno u otro. Tiene una fórmula de seguimiento bastante sencilla. Eso sí, invertir en fondos se hará siempre a través de un gestor. Nunca se podrá a título particular adquirir participaciones de un fondo de inversión.

Traspasando nuestros beneficios de un fondo a otro podemos evitar pagar plusvalías, cosa que no pasa, por ejemplo, en otros productos financieros de inversión. Quizá sea este el motivo más atractivo para invertir en este tipo de producto de ahorro.

La seguridad es un factor que cuando hablamos de inversión mejor dejarla de lado. Y más cuando hablamos de dejar nuestro dinero en manos de terceros. Son muchos los brokers especialmente dedicados a derivados con dominios fuera de España que han estado o están en el ojo del huracán por las dudas de solvencia que muestran. Quién vigila que el gestor de los fondos haga bien su trabajo es la CNMV (aunque ya hemos visto ejemplos en los últimos años de su hacer…). Por tanto, existe riesgo? Sí, muy similar al de las inversiones en bolsa a nivel particular.

Las participaciones mínimas en un fondo de inversión suelen estar entorno a los 1.000€, lo que supone una barrera de entrada muy pequeña. Para inversores más cautos y que pretenden proteger estos importes más pequeños y que en algún momento podrían necesitar, existen fondos de renta fija donde se invierte en bono y obligaciones que un inversor particular no puede comprar por su elevado capital mínimo exigido.

La rentabilidad de los fondos es algo oscura, por cuanto en muchos casos los costes no están claros y el traspaso entre fondos así como entradas y salidas están penalizadas con altas comisiones. La duda existencial de este sector es si los gestores de fondos son meros espectadores del dinero de los demás en los mercados o por el contrario son partícipes del mismo con su toma de decisiones. Recordemos que los fondos están en manos “privadas” y son muchas las gestoras que no disponen de su información actualizada, con lo cual es difícil seguir la pista a nuestro dinero.

2.- Invertir en Bolsa

Operar o invertir en bolsa es relativamente sencillo. Quizá sea el sector que más se ha adaptado al usuario o ahorrador más pequeño. Cualquier persona puede solicitar a su banco una cuenta para operar en bolsa con sus ahorros. Ahora bien, existe una premisa que el inversor debe tener en cuenta. Sus ahorros estarán en manos de otros que decidirán por usted el futuro de la empresa o empresas en las que haya invertido y que, evidentemente, está sujeto a cualquier contratiempo que pueda existir en el mercado, tales como que la empresa donde ha invertido se quede obsoleta, que aparezcan competidores que desbanquen a la empresa del mercado, que se produzca una absorción empresarial, etc.

El inversor de bolsa ha de leer mucho, estudiar los mercados y sus fluctuaciones, etc. No espere invertir en bolsa y obtener su mirlo blanco. Eso no ocurrirá. Obtener en bolsa grandes beneficios a corto plazo evidentemente es posible y existen multitud de profesionales dedicados a esto, pero un inversor sin conocimientos no puede esperar esta rentabilidad.

Aún así, existen beneficios, como que la liquidez y flexibilidad que ofrece es muy superior a cualquier otro tipo de activo. Entonces, ¿cómo se puede operar en este mercado bursátil?

La diversificación de activos es sencilla

Posteriormente, explicaremos la inversión inmobiliaria, pero resulta evidente que comprar varias viviendas para alquilar requiere de un patrimonio y posibilidades muy elevadas. En cambio, cualquier ciudadano puede invertir en multitud de empresas a unos costes bajos y buscando sus posibilidades concretas a nivel de inversión. Se puede invertir en una compañía concreta con independencia de su tamaño, sector, etc, simplemente haciendo diferentes compras pequeñas de acciones durante el periodo que dura el ahorro. De esta forma puede evitarse el riesgo de una gran bajada del precio de las acciones.

Avanzábamos que una gran ventaja es la disponibilidad o liquidez. La venta de acciones puede ser inmediata. Esto evidentemente supone una ventaja competitiva respecto de otros sectores de inversión.

¿Existe transparencia? Se podría decir que oficialmente sí. Son muchísimas las plataformas web que ofrecen información sobre la evolución de las acciones, el funcionamiento de las empresas en las que se ha invertido e incluso de los rumores que rodean a estas empresas. Para controlar todo esto existe además un registro informatizado de libre acceso con los movimientos reales que se están produciendo.

¿Qué rentabilidad se ofrece?

A largo plazo nuestro beneficio o rentabilidad dependerá evidentemente del crecimiento de las empresas donde hemos invertido y de los beneficios y dividendos que repartan.

¿Qué seguridad tenemos en el cobro de una renta?

Diríamos que….ninguna? Evidentemente tampoco es así. Un inversor de bolsa cobrará dividendos simplemente por tener acciones depositas en una u otra empresa. Hay empresas que no han dejado de pagar ni un solo dividendo en los últimos 10 años. Sin embargo, no olvidemos que estamos sujetos a las decisiones de otros.

3.- Invertir en tecnología

La inversión en tecnología suele ir destinada a sectores más profesionales o inversores profesionales dado que existe un alto riesgo tanto en el desarrollo como en la ejecución. En estos casos el inversor suele exigir una participación del negocio así como un seguimiento del mismo más continuo.

Son muchos los centros de negocios que se han creado como aceleradoras alrededor de este sector. Estos centros proporcionan al emprendedor los medios para poner en circulación su proyecto en una fase semilla y facilitan posteriormente el contacto a posibles inversores, los más conocidos como Family Office o Fondos de Inversión Tecnológicos.

Diversificar la cartera de este tipo de inversiones no está al alcance de todos. Especialmente porque tal y como explicaremos, existe un alto riesgo de pérdida total de la inversión. Estamos hablando de lo que profesionalmente se llama inversión en fintech. El mercado tecnológico avanza a una gran velocidad. Fintech se entiende por el grupo de empresas que ofrecen alternativas de financiación a empresas principalmente tecnológicas. La idea es dejar de lado a los bancos siendo más rápidas y ágiles que éstos.

En la actualidad este sector mueve más de 200 millones de euros y se estima que aproximadamente hay unas 150 fintechs entre las que acumulan a más de 3.500 personas. La especialidad de este tipo de empresas fintech es la gestión de plataformas y aplicaciones.

En cuanto a la rentabilidad esperada, este tipo de empresa relacionadas o incluidas dentro de fintechs están revolucionando el sector financiero. De hecho, son muchos los fondos de inversión que apuestan constantemente por este tipo de empresa, no exento de riesgo, en grandes rondas de financiación para lanzar proyectos de gran innovación.

Dentro de este apartado se pueden incluir conceptos como startup o Venture Capital puesto que los proyectos unen a profesionales del sector principalmente tecnológico que unen esfuerzos para lanzar una idea al mercado. En muchos casos los fondos de inversión entran con la intención posterior de realizar un Éxit (vender la empresa con grandes beneficios por el incremento de valor de la compañía). Normalmente se espera obtener un 300% de rentabilidad en este tipo de inversiones.

Una inversión en tecnológica ha de ir acompañada de profesionales del sector que aporten valor añadido. Es una buena opción para invertir si deseas ayudar en el desarrollo o comercialización de alguna aplicación, software, web, etc que pretenda traernos alguna innovación que actualmente no exista en el mercado.

¿Qué seguridad ofrece?

La participación de estos proyectos suele ser en una fase inicial baja, entorno a los 10.000€. Si bien posteriormente y suponiendo que el proyecto avance, esa inversión suele diluirse en las grandes rondas de financiación rebajando la participación de los inversores iniciales en la empresa. En muchos casos se llega incluso a diluir el control del propio emprendedor del proyecto tecnológico.

Existe un alto riesgo por cuanto las expectativas en este tipo de inversión normalmente pasar por la venta rápida y la obtención de grandes plusvalías. La transparencia es algo que sinceramente al no estar suficientemente regulada, brilla por su ausencia. Las métricas presentadas a los inversores pueden ser alteradas y/o modificadas para conseguir las inversiones por lo que ir de la mano de una consultora especialista es fundamental para dar esa transparencia adicional.

4.- Invertir en un negocio

¿Está pensando en ahorrar? Ahora párese a pensar de dónde sale el dinero que usted puede ahorrar…. Pues efectivamente, sale de un negocio. Siempre se ha dicho que nadie se hace millonario trabajando para otros, pero ¿lo hace con su propio negocio?

España está constituida por pymes(Pequeña y Mediana Empresa), por lo que ya es fácil entender que un empresario o emprendedor con una empresa de 10 trabajadores difícilmente será millonario. Es más, los últimos años, este tipo de empresas ha sufrido más que nadie la crisis y hemos visto a empresarios poniendo su patrimonio en juego incluso llegando a perderlo por proteger su negocio.

Con un negocio está claro que no diversificamos nuestro riesgo si hablamos de autoempleo. La única forma de diversificación de riesgo en un negocio es invirtiendo en varios y dejar la gestión en manos de personal de nuestra total confianza. Diversificar en varios pequeños o medianos negocios no es una gran idea si no se cuenta con una dirección o gestión transparente que pueda controlar las entradas y salidas de dinero, controle los costes y gestione adecuadamente el personal que trabaja en los mismos. Invertir en negocios requiere un perfil inversor que aporte valor añadido de una u otra forma.

Desde la asesoría Barcelona Servicios Edac estamos lanzando también nuestra plataforma de inversión colectiva para invertir en negocios. En la actualidad hemos visto plataformas de inversión como las que presentamos en nuestro artículo para diferentes proyectos, pero siempre desde el punto de vista de financiación. En nuestra opinión, invertir para financiar un proyecto y no intervenir en ningún momento como mentor, experto o aportar cualquier valor añadido al negocio es un error.

Rentabilidad y trasnparencia van de la mano en la inversión en un negocio. Se ha de exigir al gestor del negocio total transparencia y un reporte de datos constantes. Ahora bien, hemos de pensar que a una empresa pequeña, que es lo que estamos tratando en el presente artículo, le cuesta mucho esfuerzo y dedicación para ganar dinero y sacarle una rentabilidad. Hacer ver al gestor o director del negocio que nosotros somos socios de la empresa sin intervenir en ella y que queremos retirar fondos de la misma o queremos ganar lo mismo que las personas que trabajan en ella será difícilmente justificable y acabará conllevando problemas entre socios y empleados.

La seguridad en un negocio, igual que en cualquier producto de inversión, brilla por su ausencia. La seguridad irá de la mano de las posibilidades de exit en el caso de que el negocio no resulte rentable. Así, por ejemplo, invertir como socio en un restaurante no parece una mala idea puesto que siempre existe la posibilidad de efectuar un traspaso de negocio posteriormente y recuperar parte de la inversión. Hay empresas como La Central del Negocio que bajo el sistema de franquicia han creado un ecosistema de negocios en venta y traspaso precisamente para ayudar en estas situaciones. Cualquier negocio puede venderse, pero debe hacerlo en el momento adecuado y eso implica que el inversor que se lanza a invertir en un negocio no deberá permanecer inmóvil, deberá ser proactivo y aportar valor añadido al negocio para justificar ante el equipo gestor y trabajadores que usted merece cobrar también unos beneficios por su trabajo.

La rentabilidad de una inversión en un negocio dependerá del sector concreto al que se dedique. Este tipo de inversión suele ser la que más frutos o rendimientos puede obtener, donde un negocio puede generar desde un 5% a un 25% de beneficios sobre el facturado siendo la media por ejemplo de los clientes que gestionamos de un 10-15%. Si hablamos en términos de TIR estamos hablando de una TIR de un 25% sobre el capital aportado a partir del segundo año.

5.- Invertir a través de plataformas colectivas: Crowdfunding

Hasta hace relativamente poco un emprendedor con un proyecto empresarial que no tenía dinero tenía varias opciones para poder sacar adelante su proyecto: pedir un préstamo, pedir pasta a los familiares y amigos y contar con algún tipo de subvención (que llega tarde o nunca).

Con la crisis, estas posibilidades se vieron reducidas para los emprendedores, y con el auge constante de internet nacieron las plataformas de crowdfunding o micromecenazgo, donde a través de pequeñas participaciones o donaciones económicas o de cualquier otro tipo se ayuda a financiar ese proyecto. Los proyectos de crowdfunding son muy variados y sirven como fuente de financiación para proyectos emprendedores por ejemplo artísticos (los que más éxito están teniendo), empresariales o sociales ( también con bastante éxito). Por ejemplo, asociaciones como AEESC ayudan a lanzar proyectos de responsabilidad social y lo hacen mediante el crowdfunding normalmente de recompensa o lo que es lo mismo, ayudar al proyecto a cambio de publicidad, de participar en algún evento, etc.

¿Qué se ofrece en el crowdfunding?

Analizado el mercado, observamos varios modelos de crowfunding o micromecenazgo. En concreto, se establece que bajo el sistema de donaciones se realizan aportaciones sin esperar nada a cambio (proyectos sociales principalmente) y por ejemplo, el sistema de crowdfunding de recompensa premiará por la aportación realizada con algún servicio o producto (proyectos artísticos principalmente con entradas, etc.). A partir de estos dos sistemas vendrán también los más clásicos para los inversores.
Un sistema de crowdfunding puede ofrecer acciones de la empresa por la aportación realizada. En estos casos, la inversión será a medio o largo plazo. Más adelante explicamos en el artículo como han surgido de aquí plataformas especializadas por ejemplo sólo en el sector inmobiliario.

El inversor también puede participar en Crowdfunding financiando proyectos. Lo que técnicamente se llama crowdlending ofrece al inversor un interés por el capital aportado a devolver a X tiempo. Vamos, una financiación en toda regla.
Y finalmente, y aunque puede existir algún sistema mixto como el que por ejemplo ofrece ENISA ( cobrar interés y también por los beneficios hasta recuperar la inversión) hablaríamos del sistema de Royalties, donde el inversor pide al promotor del proyecto una participación de los beneficios de la empresa por su aportación al proyecto. Sería muy ligado a lo que siempre se había llamado una Cuenta en Participación ( se socio de una pata de la empresa concreta y participar de sus éxitos y/o fracasos )
Las plataformas de Crowdfunding permiten Diversificar nuestra inversión en función del riesgo y/o premios que el pequeño ahorrador quiere. Por tanto, es una buena herramienta para participar de buenos proyectos eso sí, esperando muy poco a cambio.
Otra cosa es cuando ya hablamos de participar mediante la compra de acciones, préstamos, etc. Aquí nos asaltan multitud de dudas puesto que las plataformas de Crowdfunding son plataformas tecnológicas y por tanto poco o nada entienden de balances, análisis o riesgos en los proyectos que se presentan para financiar y si bien muchas web con este sistema de inversión colectiva afirman disponer de un equipo de análisis detrás, nuestra Asesoría ha tenido ocasión de mirar de participar de alguna ronda de financiación sobre algunos proyectos y hemos observado que la información que se facilita es escasa y ofrece poca transparéncia.
En cuanto a la rentabilidad, especialmente en el caso de financiación, se observa que se ofrecen intereses medios del 8% lo que supone claramente una rentabilidad superior a la de cualquier banco. Ahora bien, ¿quién ha validado ese proyecto? ¿Quién ha estimado que se podrá devolver el capital y además los intereses? Tengamos en cuenta que es el propio promotor del negocio quien establece sus normas, sus recompensas y por tanto el interés o capital que será capaz de devolver. ¿qué pasa si las expectativas no se cumplen? Tenemos una seguridad nula en este tipo de inversiones. Hasta que no exista una clara regulación de qué tipo de empresa puede generar una plataforma de Crowdfunding y quién puede o no puede publicar los proyectos emprendedores creemos que no es una fórmula de inversión o ahorro para los inversores que buscan más seguridad. Consideramos que hay un alto riesgo.

6.- Inmobiliaria tradicional o Inversión Colectiva

La inmobiliaria parece una inversión segura. Los últimos años hemos visto grandes variaciones en los precios de la vivienda, experimentando desde el año 2000 al 2008 una gran subida para posteriormente desde 2008 al 2016 una gran bajada. Ahora, en 2017 observamos que el sector inmobiliario vuelve a subir. Entonces, ¿es buen momento para comprar?

Nuestra consultora estima que en el año 2021 o 2022 volveremos a tener un descenso de precios del sector inmobiliario. El inversor profesional inmobiliario sigue buscando una compra a buen precio y una venta con grandes plusvalías. Lo que el sector sigue dejando de lado es que existen otras posibilidades dentro de este sector. En concreto nos referimos al alquiler.

Alquilar un inmueble es una inversión segura. No exenta de riesgos puntuales de impago, pero en cualquier caso es un valor seguro por cuanto, año a año, el alquiler que paga el inquilino se va revalorizando cuanto menos con el IPC. Ahora bien, comprar para alquilar supone inmovilizar gran cantidad de dinero para obtener unos rendimientos que van del 5% al 15%. Si hacemos cuentas, puede suponer recuperar nuestra inversión en un plazo de entre 10 y 20 años.

La realidad es que no todo el mundo puede esperar tanto tiempo a recuperar su inversión. Por eso mismo, han salido las plataformas de inversión colectiva inmobiliaria donde se ofrece invertir en base a las posibilidades económicas de cada uno. Sin embargo, en la actualidad, estas plataformas siguen en muchos casos informando de la intención de vender el inmueble a medio plazo para obtener esas ganancias. Ahí es donde reside el riesgo a la hora de invertir en estas plataformas.

Qué es el crowdfunding inmobiliario

El crowdfunding inmobiliario ha nacido mediante multitud de plataformas web en las que se gestionan las inversiones inmobiliarias a través de múltiples propietarios a los que se ofrece a cambio una rentabilidad por los alquileres obtenidos o simplemente un ahorro que supuestamente gana valor con el incremento también de valor del inmueble o del sector inmobiliario en general.

Entre las ventajas de este crowdfunding inmobiliario es que combina la rentabilidad media a través del alquiler con una posibilidad de grandes beneficios tras la venta del inmueble. El hecho de repartir el riesgo entre varios también lo hace muy atractivo a la hora de invertir. Además, hablamos de una inversión sencilla y fácilmente interpretable, cosa que no ocurre en bolsa, fondos de inversión o tecnología.
Y ahora también empezaremos a escuchar dentro del sector inmobiliario las llamadas Property tech, que no son otra cosa que startups tecnológicas que operan dentro de este sector inmobiliario y cuya finalidad es ayudar al usuario de plataformas e internet a adquirir activos inmobiliarios.

Housers, InvesReal, Inveslar o Privalore han sido las primeras, pero ¿son expertos en gestión inmobiliaria y asesoría o son empresas startup meramente? Esta es la gran problemática de estas plataformas. Además, dentro del crowdfunding existe un problema de regulación, donde una vez más, las autoridades van por detrás de la sociedad. Actualmente, no está clara la relación del socio de la plataforma crowdfunding con su dinero así como con sus derechos. Mucho cuidado dónde invierte. Estudie bien los costes añadidos y las posibilidades de recuperación de su inversión. En la actualidad no existe ninguna plataforma dedicada a la financiación participativa de la compra o promoción de inmuebles que cuente con la autorización de la CNMV. Por eso mismo, ir de la mano de un Asesor experto o reconocido es fundamental. Por eso mismo, Asesoría Edac ha creado su servicio I.R.S. ( Inversión en Renta Segura ) donde se invierte a través de un despacho profesional, con documentos al alcance de tu mano y poniendo cara a los profesionales que invierten su dinero.
Ante las dudas a la hora de invertir de una plataforma web, mejor ir de la mano de profesionales más tradicionales como Asesores o Despachos profesionales ( Abogados, Gestorías, etc. ). Nosotros estaremos encantados de asesorarle de forma gratuita y sin compromiso.
La gestión inmobiliaria y la inversión inmobiliaria sigue siendo una fórmula de ahorro. Nuestra consultora dispone de varios proyectos donde la inversión colectiva es el canal para el ahorro. El proyecto se inició a través de peticiones de nuestros propios clientes y ahora lo hacemos extensible al resto. Queremos ser una plataforma de ahorro donde todos salgamos beneficiados y además tengamos la tranquilidad de que el futuro de nuestro dinero está en buenas manos.

Conclusión

Cada una de las diferentes fórmulas de inversión que hemos explicado en el presente artículo puede ser válida. El emprendedor, ahorrador o especulador simplemente ha de analizar entre las seis posibilidades que le hemos ofrecido aquella que más se acerca a sus objetivos presentes o futuros. Nosotros nos quedamos evidentemente con nuestro servicio de Inversión en Renta Segura de cara a garantizarnos la jubilación el día de mañana, siempre complementada con algún plan de pensiones. Si no quiere riesgos, mejor leer la letra pequeña y asesorarse correctamente. Ante la duda, contacte con nosotros. ¡Le esperamos!

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