
«Los concursos de acreedores en un principio tienen la intención de dar continuidad al negocio y proteger a los trabajadores. Pero lo que acaba pasando es que solo se quiere encontrar a alguien que quiera comprar y quedarse con su cartera de clientes y unidad productiva«, explica Daniel Moreno, director general de La Central del Negocio. Leer más
